La Vitamina C.

La vitamina
C es una de las más importantes para el cuerpo. Ésta previene una gran cantidad de enfermedades e incrementa el sistema inmunológico. La vitamina C se encuentra en alimentos como el brócoli, los pimientos, naranjas, mostaza verde, coliflor, papaya y perejil. Además puede ser tomada como suplemento, en caso de que se presente una deficiencia de esta vitamina, que pudiera ser causada por una dieta insuficiente o por el consumo excesivo de alcohol. Los principales síntomas de una deficiencia de vitamina C son encías inflamadas, debilidad y sangramiento por la nariz.
 

Los tendones y ligamentos de nuestro cuerpo requieren vitamina C para mantenerse saludables y fuertes. Asimismo, esta vitamina es conocida como un antioxidante y protege la piel del nocivo daño de los rayos UV. Si su piel ha sufrido daños por las radiaciones solares, la vitamina C puede ayudar a recuperar y revertir algunos de estos nocivos efectos. Al incluir la vitamina C en nuestra dieta diaria, notaremos los beneficios sobre la piel; del mismo modo si se combina con la vitamina E es posible notar como las cicatrices y daños sobre la piel mejoran visiblemente.

El jugo de naranja, es una excelente forma de obtener la dosis de vitamina C que necesitamos diariamente, solo tenemos que tomar unos pocos vasos al día. También podríamos incluir suplementos vitamínicos para complementar o suplir la falta de esta vitamina, si nuestra dieta diaria carece de ella.

A medida que incorporemos esta vitamina en nuestro día a día, nuestra salud y nuestro sistema inmunológico mejorarán notablemente.